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jueves, 6 de diciembre de 2007

tripulantes


La literatura tiene estas cosas: un día siembras una semilla y otro día –a veces al cabo de los años– recoges una flor, previamente polinizada por las circunstancias. La penúltima de estas flores me llega de manos de la editorial Eclipsados, que a finales de 2006 publicó Tripulantes, proyecto literario pilotado por Vicente Muñoz Álvarez y David González. Fue éste quien, en el marco de nuestra esporádica pero fiel correspondencia electrónica, me propuso –creo recordar que a principios de 2004– colaborar con un relato, algo a lo que, agradecido, me presté de buen agrado. Pasó el tiempo y no volví a tener ninguna noticia al respecto. Cuando ya pensaba que el asunto había naufragado, el propio David me avisó de que las galeradas estaban en imprenta.Con una edición deliciosa -empezando por la portada ilustrada de Miguel Ángel Martín-, Tripulantes nace con cierta vocación alternativa frente a otras estéticas en el mundo de las Letras, digamos, más academicistas. Tal como explica Vicente Muñoz en el prólogo, el libro –que es algo más que un libro, porque incluye un DVD informativo realizado por Nacho Abad y Javier Abad con entrevistas a sus principales promotores– es subsidiario de otro proyecto anterior, Vinalia Trippers, que daba alas, a mediados de 1995, a las inquietudes creativas de varios autores: Alfonso G. Rabanal, Sivia D. Chica, Cusco, el citado Vicente Muñoz y otros muchos que se fueron uniendo con el paso de los años. Lo primero fue lanzar un fanzine donde tuvieran cabida relatos e ilustraciones y, por qué no, cómics y otros textos con que enriquecer una publicación “políticamente incorrecta”; y a la sombra del fanzine se realizaron actividades culturales complementarias: la edición del suplemento Poemash y de varios libros de bolsillo, encuentros literarios, etcétera.
Seis años estuvieron dando batalla estos anti-héroes de la publicación subterránea, sumidos en una efervescencia creativa y emocional, hasta que el fanzine –no este en concreto, sino en cierta manera todos– sufrió la herida de muerte a manos de Internet, que ha resultado ser –todo hay que decirlo– no el verdugo de este tipo de literatura pretendidamente subversiva sino simplemente una nueva vía de encauzarla.La excusa del libro y del documental en DVD –que se venden juntos– ha sido la celebración del décimo aniversario de aquel primer número de Vinalia Trippers, con lo cual esa orfandad sobrellevada por tantos fanzineros y nostálgicos a quienes se les robó el formato papel queda en alguna medida aliviada.
Textos e ilustraciones de
82 autores vienen a dar vida a estas 88 páginas de fanzinismo, valga el palabro. (El gran número de autores y la escasez proporcional de las páginas ya ilustra, desde un prisma matemático, el carácter breve de las aportaciones).Precisamente porque son tantos los autores y los temas desarrollados –más allá de cierto halo, real o fingido, de marginalidad– no me atrevería a hacer una crítica puntal de los textos, aunque creo que no falta calidad literaria en la mayoría de ellos. El libro, a modo de ejemplo de su variedad temática, arranca con un escrito de Nacho Abad dedicado a la memoria de su maestro Hércules Shegers (¿real o ficicio?) y finaliza con un relato firmado por Juani Yanguas sobre una extraña pareja de fetichistas. Hay otros que inciden en la locura (“El hombre que daba de comer a los buzones”, de Óscar Aibar; “La profecía”, de Mada Alderete); en el protagonismo de un misterioso hombrecillo afecto al vaso de vino (“El señor Kauffman”, de Miguel Barrero); un viaje a las estrellas (de cine) de José Ángel Barrueco; unas reflexiones sobre la virginidad en forma de relato en “Interruptus”, por Isabel Bono”, un texto anclado a la aliteración de la letra s (“Serpentario sin salida”, de Eloy Fernández Porta); la presunta primera experiencia de un niño en el cine (“El cine Roxy”, de Luis García), etcétera. Creo oportuno resaltar el texto de Begoña Paz “Fecha de caducidad”, editado en dos versiones: castellana y gallega, y otro del escritor portugués José Luis Peixoto, “A velha Carlota”, que nos llega en su lengua original.Dice David González en el documental que la ficción está haciendo mucho daño a la realidad. Yo diría más bien que es la cruda realidad quien está haciendo daño a la ficción. Tanto, que a veces pienso que esa realidad –esperpéntica, injusta y algo pizpireta– no tiene otra función que alimentarse de su hermana la ficción, y no al revés como muchos creen.Pero dejemos esas reflexiones intempestivas para mejor momento. Francisco Rodríguez Criado
DVD Tripulantes, por Nacho Abad

lunes, 23 de abril de 2007

BLOG DE UN TRIPULANTE: MIK

hoy la recomendación es entrar en el blog de mik baro,
otro de nuestros queridos grumetes navegando en nuestra nave por las procelosas aguas.... de VINALIA
cumple un año su blogg !!
FELICIDADES!!
Y QUE CUMPLAS MUCHOS MÁSH

sábado, 21 de abril de 2007

la blogsfera







Los tripulantes

"El misterio de los intervalos de silencio" era un blog que no se parecía a ningún otro. Todo el que tuviera la suerte de visitarlo durante su corta vida (si la memoria no me falla, nació a finales de 2004 y murió a mediados de 2005) sabe de lo que hablo: cada post era una pieza de orfebrería que abría ventanas en tu cerebro y te hacía sentir un poco más sabio cuando terminabas de leerlo. Su autor, Rubén Lardín, decidió darlo de baja hace mucho tiempo, pero yo aún confío en que vuelva a la blogosfera para poner las cosas en su sitio. Es por eso que aún continúa en mi lista de enlaces (como también lo hace el del gran Ike Janacek). Por si acaso.
El lunes recibí un mail de Mr. Lardín en el que me informaba de que participa en el libro-disco "Tripulantes" (en la foto), con un relato titulado "El magnate del pop". Lo cual es, sin duda, una gran noticia. Ahora, demos paso al turno de preguntas. ¿De qué va esto de "Tripulantes"? En la contraportada se puede leer que "más de 80 autores, escritores, videocreadores, ilustradores, cantautores, diseñadores y poetas celebran (...) este décimo aniversario de Vinalia Trippers, ofreciendo al lector (...) la posibilidad de conocer algunos de los discursos alternativos más sorprendentes del país". ¿Qué es Vinalia Trippers? Una asociación de escritores subterráneos, fundada en 1996 y a la que pertenece gente como Óscar Aibar, Hernán Migoya, Eloy Fernández Porta, Miguel Ángel Martín, Nacho Vegas o el propio Lardín. ¿Y cuándo se pone a la venta? A partir del 15 de enero. Así que ya tenéis un artículo para la nueva mini-sección "Cuesta de enero heladera" (por cierto, aprovecho para disculparme por no haber sacado hoy la última entrega de las navidades heladeras).
La posibilidad de volver a leer a Lardín no es la única buena noticia con la que ha empezado el año. Y es que, amigos y vecinos, Hijo Tonto ha vuelto (
http://hijotonto.blogsome.com/). Esa es la razón por la que no borro los blogs fallecidos de mi lista de enlaces: a veces, la blogosfera te da sorpresas. Sorpresas agradables, claro, porque las otras están a la orden del día.
05/01/2007 19:27
Autor:
Javi
¡Qué bueno verlo de vuelta!Pinta bien el librodisco este, empezando por la portada de Martín y siguiendo por lo que dices de que anda Nacho Vegas (mi cantautor español preferido, de largo) metido en el ajo.
Fecha:
06/01/2007 09:58.


Eo, Noel, gracias mil por los agasajos, que no se merecen. Y lo mismo a los comentaristas. Me ponen el ego pamplonica, de verdad, aunque no les comprenda.Quiero dejar claro que Vinalia Trippers no es ninguna asociación, o que si lo es yo no pertenezco a ella, que lo de no firmar en ninguna parte ni pertener a clubs que me admitan como socio lo aprendí de los maestros, de Berlanga y del resto. Vinalia Trippers fue un fanzine literario allá por los noventa, cuando en lugar de aquí hacíamos el gamba en papelotes. Yo sólo recuerdo haber publicado un cuentecito allí, ilustrado con brío, eso sí, por Toño Benavides, y ahora el amigo Vicente, que es un gentleman, me ha invitado a colaborar en el libro éste que es, no sé, como una paja colectiva, imagino.He vuelto a teclear mis cositas juveniles en la dirección que Hijo Tonto apunta, sí, por si le hace pasarse. Tengo los comentarios cerrados por autismo, pero todo cristo será bien recibido y aspiro a que me lean millones, nos ha jodido, pero con la calma, comodón.Gracias again y superfuerteabrazo, que diría Pedregosa.¡Y abrazos viriles también para el Gran Duque, que coloreó Los intervalos como nadie!